miércoles, 14 de diciembre de 2011

CAPÍTULO VII. LA CALIDAD CONDUCE AL MEJORAMIENTO CONTINUO DE LAS PERSONAS INVOLUCRADAS.


Una persona que no está orgullosa del trabajo que realiza se ausenta, llega tarde, cambia de trabajo o de escuela frecuentemente. La filosofía de la calidad supone que esto sucede como consecuencia de una mala supervisión y de una mala gestión de la organización. Cuando supervisión y gestión no se conciben como funciones en lo fundamental de apoyo al buen desempeño del trabajo, suelen suceder fenómenos muy tristes.
Por el contrario, cuando una persona se siente importante en un trabajo, hará todo por quedarse en él. Se sentirá importante si puede sentirse orgullosa de su trabajo colaborando en la mejora de la calidad. De manera general, el problema no reside en los docentes, sino en el sistema en el que esta inserta la escuela.
Cuando el equipo docente, encabezado por su director, se da a la tarea de modificar el sistema y mejorar los procesos para alcanzar mejores resultados, atendiendo a las necesidades de los beneficiarios, los participantes se desarrollan como personas, esto se pasa por que existe un mejoramiento de la calidad de vida en su trabajo. Por esta razón la filosofía de la calidad se encuentra orientada a las personas y dirigida a sus esfuerzos poniendo atención en los factores actitudinales.
Las personas se desarrollan como tales cuando son capaces de crecer integralmente. El proceso de desarrollo personal se encuentra en el descubrimiento del sentido de la vida que procede fundamentalmente de demostrarse a sí mismo la capacidad de transformar la realidad en el sentido en que uno cree que debe ser transformada y, llevarlo a cabo con los valores que uno quiere ver reflejados en esa realidad que contribuye a transformar.

Cuando en nuestras escuelas logremos crear las estructuras que permitan desarrollar a las personas,  podremos tener la certeza de que estaremos en una posición privilegiada para proponernos lo mismo con nuestros alumnos. De esta forma, la constante aspiración de los padres de familia, en el sentido de esperar de la escuela la formación valoral, la tomaremos en cuenta y habrá bases para procurar satisfacerla. Al permitirnos, como docentes, vivir congruentemente los valores de solidaridad, responsabilidad y compromiso, la búsqueda de la calidad nos pone en condiciones de proponernos formar integralmente a nuestros alumnos, y quizás también a sus familias, en los valores de identidad, libertad, compromiso, equidad, justicia, solidaridad y congruencia.

Bibliografía.
Schmelkes, S. (1995). La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas, en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 77-88). México, D.F., Subsecretaria de Educación Básica y Normal.

Comentario.
En mi opinión es de gran importancia que una persona se sienta valorada e importante en su trabajo ya que de esta situación dependerá en gran manera su desempeño, esto recobra mayor relevancia en la docencia  ya que como sabemos se pretende formar individuos capaces de vivir en sociedad pero si las personas que están llevando a cabo esa labor se desempeñan de manera incompleta o incongruente la repercusión directa será en el desempeño de los alumnos y por lo tanto en sus resultados educativos, quedando plasmado en las pruebas ENLACE y PISA que hemos analizado en clase, así como el rezago educativo de las entidades.

CAPÍTULO VI. LA CALIDAD REQUIERE DE LIDERAZGO.


En un proceso educativo de mejoramiento de la calidad, el papel del director es fundamental, de él se exige una función muy diferente de la que usualmente desarrolla. La calidad requiere otro tipo de liderazgo, basado en la experiencia y en la convicción personal, y no necesariamente en la escolaridad, edad o rango.
El director debe ser el primero y el más comprometido con el propósito de mejorar la calidad, debe sentirse responsable, fungir como autentico líder capaz de motivar, facilitar, estimular el proceso de mejoramiento de calidad, en otras palabras, es un animador de la comunidad escolar. A un director no se le puede cerrar ninguna puerta, ya que es el motor principal del mejoramiento de la calidad, la cual comienza con una idea o un plan establecido por el mismo director, teniendo en cuenta las necesidades de los beneficiarios de la escuela.
El líder, en vez de ser un juez que inspecciona y evalúa a las personas, es un compañero que aconseja y dirige a su gente aprendiendo de ellos y con ellos, para eliminar las causas de las fallas y de los problemas ayudando a las personas a que hagan mejor su trabajo. Para ello es necesario que esté en armonía con sus trabajadores, se involucren todos en el proceso y sea capaz de idear y conducir procesos de investigación. El proceso de mejoramiento de calidad educa constantemente a quienes en él se involucran, significa que aprenden a investigar, interpretar información, discernir las principales causas de un problema, así como también desarrollar la capacidad crítica, autocrítica y la creatividad.
Un director tiene dos responsabilidades, la de mantener y la de mejorar; la primera refiere a la necesidad de asegurar que todos puedan alcanzar los estándares establecidos en un determinado momento dentro del ciclo de mejoramiento de la calidad. La responsabilidad de mejorar refiere a la necesidad de dar los pasos necesarios para ir logrando estándares de comportamiento y niveles de logro cada vez más altos, a través de la innovación y del mejoramiento continuo
El director tiene dos funciones, la estimulante y de apoyo y la función de control. La estimulante y de apoyo está dirigida a los procesos, consiste en propiciar que mejoren las relaciones de manera que puedan producirse buenos resultados. La función de control se dirige a los resultados, a su monitoreo. Así, un director necesita administrar tanto los procesos como los resultados.
Bibliografía.
Schmelkes, S. (1995). La calidad requiere liderazgo, en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 65-75). México, D.F., Subsecretaria de Educación Básica y Normal.
Comentario.
Esta es una lectura más que enfatiza que la función directiva es muy compleja y es un factor clave para que la educación tenga niveles altos de calidad, al igual que en la lectura de Mortimore que se analizó en “Características clave de las escuelas efectivas”, Silvia Schmelkes en este capítulo menciona que el liderazgo debe ser firme, dirigido y debe contener un enfoque participativo de todos los actores escolares. Debemos tener en cuenta que la función del director va más allá de la administrativa y de gestión escolar, ya que muchas veces el director realiza funciones que no le corresponden, esto sucede por el desconocimiento de sus propias responsabilidades, desconocimiento de sus funciones y desconocimiento de sus derechos, lo que termina propiciando que la educación reduzca su calidad.

martes, 22 de noviembre de 2011

CAPÍTULO V. LA CALIDAD DEPENDE DE TODOS LOS QUE PARTICIPAN EN EL PROCESO.

            En una escuela, los resultados dependen de las personas y de sus interrelaciones, todas sus actividades están estrechamente vinculadas entre sí. Tanto el director como los maestros tienen que compartir el propósito de mejorar la calidad, comprender que esto requiere un cambio de actitudes, y estar dispuestos a modificar las mismas y ser consecuentes con esta decisión de cambio.

No basta con que todos participen. Deben hacerlo en equipo, el trabajo en equipo hace que una persona compense con su fuerza la debilidad de otra, se toman decisiones y se actúa sobre ellas, también, se traza un objetivo y se convierte en el fin de todos. Todos adquieren una responsabilidad en el colectivo. 

La filosofía de la calidad sostiene que las personas se realizan en su trabajo, y se desarrollan como personas, cuando participan creativamente en su mejoramiento, y cuando lo hacen en equipo, reconociendo que por si solos no pueden modificar los procesos que condicionan su quehacer. La participación genera entonces, satisfacción personal y compromiso. 

Todos los problemas de una escuela son susceptibles de ser atendidos a través de equipos de trabajo, o círculos de calidad. La condición es que haya mecanismos continuos de comunicación entre equipos, y un apoyo constante y estimulante por parte del director de la escuela. Suponiendo que el proceso de mejoramiento de la calidad sea en parte compromiso del director se presentan objetivos que pueden plantearse en pequeños equipos para elevar la calidad:
·         La participación de los alumnos en el proceso de aprendizaje.
·         Fortalecimiento de la lectura y escritura.
·         Mejoramiento del entorno físico.
·         El problema del rezago escolar.

Si bien los docentes son los agentes más importantes, por que son los causantes de la calidad, no son los únicos integrantes de una escuela, la cual debe convertirse en una comunidad educativa en la que participen activamente alumnos, padres de familia y miembros de la comunidad para mejorar la calidad. 

Comentario:

Es bien importante que se concientice a la sociedad que la calidad educativa no solo recae en los maestros, está claro que ellos son agentes que la proporcionan pero se necesita un trabajo en conjunto para que se obtengan resultados positivos.  Relacionando con la lectura en clase se hace énfasis que el director debe ejercer su liderazgo y que en equipo se debe tener un propósito común que haga que los actores escolares trabajen por él y se deleguen responsabilidades para la participación de todos.


Bibliografía: Schmelkes, S. (1995).Capítulo V La calidad depende de todos los que participan en el proceso. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas.  (pp. 55 – 64). México, D.F. Secretaria de Educación Pública.

CAPITULO IV. LA CALIDAD ESTÁ EN EL PROCESO.


La calidad no se puede definir en términos absolutos, y siempre es posible pretender más calidad. Siempre tenemos que estar insatisfechos con los niveles de calidad alcanzados, por que siempre será posible mejorarlos. La constancia es necesaria tanto porque se trata de un proceso gradual y lento, una vez logrados mayores estándares de calidad, debemos buscar los problemas que nos impiden alcanzar estándares aún superiores.

La calidad es un proceso constante y permanente porque es total, y como tal está presente en todas las partes del proceso educativo. El objetivo de todo movimiento por una mayor calidad es mejorar los resultados de aprendizaje de todos los niños. Es el proceso lo que reduce los resultados
Una organización es un proceso porque está constituida fundamentalmente por relaciones. De estas relaciones, dos son las más importantes: las relaciones con los beneficiarios y las relaciones entre quienes en ella trabajan. Mejorar la calidad significa mejorar esas relaciones. Debemos tener en cuenta que hay problemas personales y problemas en el sistema que repercuten en la calidad.

La calidad tampoco puede asegurarse por inspección, esta podrá constatar que la calidad está mal e incluso podrá decir que tan mal está. Pero decirlo no resuelve los problemas.

Uno de los procesos más importantes es el de diseño. La calidad comienza desde el diseño mismo del proceso educativo, es decir, desde que definimos que aprendizajes queremos lograr y como los queremos lograr. Otro de los procesos esenciales es el de la enseñanza, debemos elaborar estrategias de enseñanza que propicien el aprendizaje a través de las mismas, estaremos incorporando la calidad en el proceso.

El tercer proceso central es el de la relación escuela-comunidad y maestro-padres de familia. En la medida en que estas relaciones se fortalezcan y podamos lograr una mayor participación de comunidad y padres de familia en el proceso educativo mismo, y no solamente en los aspectos materiales de la escuela, estaremos mejorando la calidad. 

Cuidar los procesos, mejorarlos, significa entre otras cosas orientar los esfuerzos hacia las personas, estimularlas y apoyarlas, retroalimentarlas en forma continúa, propiciar el trabajo en equipo, atender a los detalles, ser flexible y adaptable.

Comentario:
 
En mi opinión, pienso que debemos tomar en cuenta que para que la educación sea de calidad se debe planear y llevar a cabo de manera excepcional, es decir, desde el proceso de su obtención debemos implementar la calidad para que el resultado sea el esperado. Debemos tener presente que mejorando las relaciones entre las personas que diseñan el objetivo, las relaciones en el aula y las relaciones con la comunidad mejorara el proceso educativo y por lo tanto su resultado, pero no debemos ser conformista y estancarnos, si no que debemos identificar problemas que nos impiden alcanzar estándares mucho más altos.

             Bibliografía: Schmelkes, S. (1995).Capítulo IV La calidad está en el proceso. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas.  (pp. 49 – 54). México, D.F. Secretaria de Educación Pública.

CAPITULO III. LA CALIDAD EN EL PLANTEL Y EN SU CONTEXTO.


Si bien, planificar es importante por que se propone la solución de los problemas de la educación, al planificar a nivel central se comenten dos errores:

·         El primero supone que todas las escuelas del ámbito de acción planificador son similares, sabemos que esto no es así, la realidad de nuestras escuelas en nuestros países  es sumamente heterogénea. La escuela típica no existe.
·         El segundo desde la planificación central supone que la demanda educativa está dada, y está dada de manera idéntica en todas las escuelas. Desgraciadamente este supuesto también es falso.

Las diferencias entre las escuelas que producen aprendizajes de calidad y aquéllas que no lo hacen no se explican por la presencia o ausencia de un solo factor, ni siquiera por la presencia o ausencia de un conjunto de ellos, sino por la interacción entre factores que tienen que ver con la calidad de los aprendizajes.

Así como el planificador se equivoca cuando piensa que la demanda está dada, y que basta con asegurar la oferta educativa, nosotros nos equivocamos a nivel de plantel escolar cuando pensamos que es suficiente con que la escuela abra sus puertas y funcione normalmente. De esta forma el primer reto de la búsqueda de la calidad, desde el plantel y respecto al contexto específico en el que está ubicado, es el de lograr adaptar la escuela a las condiciones de vida reales de las familias, a fin de que sea cultural y económicamente más accesible y más atractiva. El segundo reto es hacer del contexto un interlocutor más claramente exigente de los derechos que le corresponden respecto a la educación de sus hijos, pero a la vez cada vez más comprometido, corresponsablemente, con esta búsqueda de calidad.

Comentario:
En la planeación debemos tener siempre presente que no todas las escuelas poseen las mismas características, la demanda no tiene características similares debido al contexto donde se desarrolla. Nosotros debemos adecuar los aprendizajes y las estrategias de acuerdo al contexto, es decir, adaptar la escuela al contexto no el contexto a la escuela, a fin de que las familias tengan oportunidad de accesar a la educación y la perciban como una herramienta para el progreso. Podemos relacionarlo con las clases donde analizamos que el contexto es uno de los principales influyentes de los resultados educativos.

Bibliografía: Schmelkes, S. (1995). Capítulo III La calidad en el plantel y en su contexto. Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 43 – 47). México, D.F. Secretaria de Educación Pública.