miércoles, 14 de diciembre de 2011

CAPÍTULO IX. LA CALIDAD NECESITA LA PARTICIPACION DE LA COMUNIDAD.


Los padres de familia son uno de los beneficiarios más importantes del quehacer de la escuela.  Pero debemos tomar en cuenta que las características de las familias y la dificultad de que la escuela se adapte a estas características, a menudo son causas importantes de los problemas. Por eso en educación básica no se puede entender la calidad sin una activa participación de los padres de familia. El ideal consiste en que la comunidad haga propia la escuela, la considere suya, la apoye y se involucre con ella como agente activo en el proceso permanente de mejoramiento de la calidad.
A pesar de tener metas comunes, muchas veces surgen conflictos entre la comunidad y la escuela. Si consideramos que escuela, comunidad y padres de familia pretenden lo mismo, estaremos de acuerdo en que el trabajo conjunto para lograr estos objetivos producirá mejores y mayores resultados que el esfuerzo aislado de una de las partes.
Una vez incorporado el servicio educativo en una comunidad, la escuela se vuelve parte de la vida de la misma. Es raro encontrar una escuela que no realice algún tipo de servicio a la comunidad. Además de todas las formas en las que la escuela está en la comunidad, el conjunto de relaciones informales que el personal de la escuela establece con los diferentes miembros de la comunidad son muy importantes. Pero así como la escuela está en la comunidad, la comunidad también está en la escuela, en muchas ocasiones los alumnos traen consigo los problemas de su comunidad y de sus familias. Los padres de familia también se manifiestan, de formas muy importantes en la escuela y le imprimen, a cada escuela, un sello especial. Algunas ideas para involucrar a los padres en la escuela son:
1.      Nuestro trabajo desde el aula.
·         Aprovechar conocimientos, habilidades, valores y actitudes de nuestros alumnos.
·         Involucrar a los padres de familia, a los demás miembros, y/o a personas de la comunidad, en las tareas escolares de los hijos.
·         Hacer participar personas de la comunidad en la impartición de clases específicas

2.      La creación de un ambiente familiar propicio al aprendizaje.
·         Nutrición.
·         Higiene.
·         Salud.
·         Conocimiento de las etapas de desarrollo del niño y sus requerimientos.
·         Conocimiento de la importancia de un ambiente familiar estable y afectuoso para el buen desarrollo de los niños.
·         Los apoyos familiares al trabajo escolar de los niños.

3. El apoyo especial de los padres a los alumnos rezagados y/o a los que                                      presentan problemas especiales de aprendizaje (mediante visitas domiciliarias).

4.      Otros aspectos en los que pueden establecerse las relaciones entre la escuela y la comunidad.
·         Consejo técnico.
·         Asociación de Padres de Familia.
El proceso de búsqueda permanente de mayor calidad del aprendizaje entre nuestros alumnos se verá fortalecido en la medida en que en ello involucremos a todos los que comparten este mismo objetivo.

Bibliografía.
Schmelkes, S. (1995). La calidad necesita la participación de la comunidad, en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 101-116). México, D.F., Subsecretaria de Educación Básica y Normal.

Comentario.
En mi opinión la participación de la comunidad en la escuela es de vital importancia, ya que un involucramiento de padres de familia y demás personas de la sociedad propician un ambiente que favorece el proceso educativo. Este capitulo va totalmente relacionado con la lectura de Peter Mortimore “Características de las escuela efectivas” en donde nos habla la forma en que favorece la colaboración Hogar-Escuela a la formación del alumno. De igual manera se relaciona con uno de los guiones de trabajo donde se plasmó en que consistía la participación social y en que apartados se encontraba tanto en la Ley General de Educación como en el Artículo 3° Constitucional.

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