miércoles, 14 de diciembre de 2011

CAPÍTULO VI. LA CALIDAD REQUIERE DE LIDERAZGO.


En un proceso educativo de mejoramiento de la calidad, el papel del director es fundamental, de él se exige una función muy diferente de la que usualmente desarrolla. La calidad requiere otro tipo de liderazgo, basado en la experiencia y en la convicción personal, y no necesariamente en la escolaridad, edad o rango.
El director debe ser el primero y el más comprometido con el propósito de mejorar la calidad, debe sentirse responsable, fungir como autentico líder capaz de motivar, facilitar, estimular el proceso de mejoramiento de calidad, en otras palabras, es un animador de la comunidad escolar. A un director no se le puede cerrar ninguna puerta, ya que es el motor principal del mejoramiento de la calidad, la cual comienza con una idea o un plan establecido por el mismo director, teniendo en cuenta las necesidades de los beneficiarios de la escuela.
El líder, en vez de ser un juez que inspecciona y evalúa a las personas, es un compañero que aconseja y dirige a su gente aprendiendo de ellos y con ellos, para eliminar las causas de las fallas y de los problemas ayudando a las personas a que hagan mejor su trabajo. Para ello es necesario que esté en armonía con sus trabajadores, se involucren todos en el proceso y sea capaz de idear y conducir procesos de investigación. El proceso de mejoramiento de calidad educa constantemente a quienes en él se involucran, significa que aprenden a investigar, interpretar información, discernir las principales causas de un problema, así como también desarrollar la capacidad crítica, autocrítica y la creatividad.
Un director tiene dos responsabilidades, la de mantener y la de mejorar; la primera refiere a la necesidad de asegurar que todos puedan alcanzar los estándares establecidos en un determinado momento dentro del ciclo de mejoramiento de la calidad. La responsabilidad de mejorar refiere a la necesidad de dar los pasos necesarios para ir logrando estándares de comportamiento y niveles de logro cada vez más altos, a través de la innovación y del mejoramiento continuo
El director tiene dos funciones, la estimulante y de apoyo y la función de control. La estimulante y de apoyo está dirigida a los procesos, consiste en propiciar que mejoren las relaciones de manera que puedan producirse buenos resultados. La función de control se dirige a los resultados, a su monitoreo. Así, un director necesita administrar tanto los procesos como los resultados.
Bibliografía.
Schmelkes, S. (1995). La calidad requiere liderazgo, en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 65-75). México, D.F., Subsecretaria de Educación Básica y Normal.
Comentario.
Esta es una lectura más que enfatiza que la función directiva es muy compleja y es un factor clave para que la educación tenga niveles altos de calidad, al igual que en la lectura de Mortimore que se analizó en “Características clave de las escuelas efectivas”, Silvia Schmelkes en este capítulo menciona que el liderazgo debe ser firme, dirigido y debe contener un enfoque participativo de todos los actores escolares. Debemos tener en cuenta que la función del director va más allá de la administrativa y de gestión escolar, ya que muchas veces el director realiza funciones que no le corresponden, esto sucede por el desconocimiento de sus propias responsabilidades, desconocimiento de sus funciones y desconocimiento de sus derechos, lo que termina propiciando que la educación reduzca su calidad.

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