miércoles, 14 de diciembre de 2011

CAPÍTULO VIII. LA PLANEACIÓN Y LA EVALUACIÓN PARA LA CALIDAD.


La búsqueda de la calidad se inicia, como ya decíamos, con la insatisfacción con el estado de cosas. En otras palabras, comienza con el reconocimiento de la existencia de un problema. El cual puede ser de dos tipos: preocupación por los deficientes resultados que la escuela está produciendo o una preocupación por los procesos deficientes que la escuela está desarrollando. El reconocimiento del problema puede proceder de varias fuentes.
            El director tiene una idea de cómo deben ser las cosas mejores. Lo que procede difícil es que esta idea se convierta en plan. Lo más difícil es que el equipo de docentes reconozca también el problema y esté dispuesto a colaborar para convertir la idea en plan. Por eso la planificación es un aspecto muy importante en los procesos de mejora de la calidad. Para que la idea se convierta en plan, es necesario conocer el bien problema, sus causas y sus posibles de soluciones. Hablemos de las características de plan:
·         El plan debe elaborarse en equipo. En conjunto desarrollar un plan, que el director convoque, logre convencer, entusiasme y comprometa al equipo de docentes.
·         El plan debe comenzar por estabilizar los procesos, o por definir la estabilidad existente. Este debe ser el primer paso en un proceso de mejoramiento de la calidad.
·         Diseñar los resultados deseados. Consiste en definir lo que queremos lograr. Es importante, fijar metas realistas no utópicas ni idealistas.
·         El plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema. Teniendo  en cuenta que solo atacando las causas se previenen los problemas.
·         Debe privilegiar la disminución de las variaciones por encima de la elevación del promedio.
·         Requiere programas más precisos. Intervienen pequeños equipos de trabajo denominado, “círculos de calidad.

Puesto que un plan pretende modificar procesos, es necesario que las prácticas consideradas necesarias para modificarlos se revisen en forma permanente por parte del propio equipo que las definió. A esta revisión continua se le llama monitoreo, a diferencia de la evaluación que revisa los resultados. Cambiar nuestras prácticas no es fácil. Vamos a encontrar obstáculos y problemas que no nos hubiéramos podido imaginar antes de intentar el cambio. El proceso se monitorea. Los resultados se evalúan.
En educación, la evaluación es una práctica común. El problema es que sólo se evalúa, no se monitorea. La evaluación, sin monitoreo, no permite mejorar la calidad, solamente constatar su presencia o ausencia. La evaluación es importante, pero sólo es útil para mejorar cuando se la combina con el monitoreo.
      Una vez demostrado que los procesos desencadenados en efecto han tenido los resultados esperados, es necesario estandarizar estos procesos, se trata de establecer con claridad los nuevos niveles de comportamiento, con el fin de evitar la recurrencia a las situaciones anteriores. Iniciaremos un nuevo proceso de mejoramiento, pero a partir de un nuevo nivel de desempeño y de procesos mejorados. De esta forma aplicaremos el ciclo PHRA: planificar- hacer-revisar-actuar.

Bibliografía.
Schmelkes, S. (1995). La planeación y la evaluación para la calidad, en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 89-100). México, D.F., Subsecretaria de Educación Básica y Normal.

Comentario.
Yo pienso que la planeación y la evaluación son dos puntos fundamentales en el proceso de mejoramiento de la calidad educativa. Debemos tener en cuenta que para que un proceso, programa o política se lleve a cabo debe estar muy bien planeada para que mediante sus líneas de acción se consoliden las metas prepuestas, esto lo relaciono con la política educativa en la lectura del ProNaE al igual que en la “Alianza para la calidad de la educación”, también se debe considerar los recursos con los que se cuentan y que la planeación sea basada en la realidad. La evaluación debe ser vista como un generador de información que nos permitirá conocer los aspectos negativos y tratar de cambiarlos teniendo en cuentas que el fin común es elevar la calidad educativa.

1 comentario:

  1. ¡Qué tal Eduardo! felicidades, a mi parecer has incluido las ideas más importantes del octavo capítulo, y al igual que tu pienso que la planeación y la evaluación son muy importantes para el logro de la calidad en la educación.
    Sin embargo, como mencionas en tu resumen es muy cierto que la evaluación sin monitoreo no permite la calidad y es algo en lo que aún se debe trabajar, pues de nada sirve hacer una gama de proyectos si no hay monitoreo en el proceso...

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